INSOMNIO
¿Qué es el insomnio?
Es un síntoma que requiere una adecuada y cuidadosa evaluación.
Aparece como una alteración de la cantidad o calidad del sueño
y puede presentarse como dificultad para iniciar o mantener el sueño.
Casi todos hemos tenido una noche de insomnio, ya sea por un problema
en el estudio, en la vida afectiva o en el trabajo. El insomnio es de
trascendencia cuando se presenta varias noches o durante semanas o meses.
Causas de Insomnio:
- Enfermedades médicas subyacentes, como los trastornos reumatológicos
o medicaciones, indicadas o no por el médico tratante, tienen
gran efecto sobre el sueño.
- Trastornos Primarios del sueño, como por
ejemplo, apneas del sueño, movimientos anormales durante el sueño
o alteraciones del ritmo circadiano.
- Trastornos psiquiátricos o psicológicos
subyacentes, como la depresión.
- Insomnio Psicofisiológico, que es el que
podrís ocurrir después que una persona ha atravesado una
situación de gran sobrecarga física o emocional, con problemas
de sueño. La dificultad para dormir (insomnio) puede persistir
una vez que se resuelve la situación que desencadenó el
trastorno. En este caso se habla de "insomnio condicionado".
Tratamiento
- Cada insomne debe saber que su situación puede mejorar en la
medida que esté dispuesto a aceptar cambios fundamentales en
su actitud entre la vida y para consigo mismo.
- Existen diversos tipos de tratamientos, los que se deben ajustar al
problema específico de cada paciente, especialmente cuando existen
enfermedades neurológicas o psiquiátricas.
- Además de los medicamentos adecuados se utilizan métodos
psicológicos que trabajan sobre la conducta y otros sobre aspectos
fisiológicos. Otros tratamientos utilizan terapia lumínica
y cronoterapia, restricción de sueño, técnicas
de relajación, etc.
- Lo importante es que no existe un tratamiento para el insomnio sino
un tratamiento para cada paciente que sufre de insomnio.
Afirmar otra cosa es crear expectativas ante una situación muy
difícil para quien la padece.
Objetivo del tratamiento:
- Desarrollar una asociación
positiva entre el buen sueño y las condiciones del ambiente donde
se duerme.
- Recuperar el control del esquema de sueño del paciente.
- Ajustar las tendencias del sueño normal y el del ritmo circadiano.
- Recategorizar la importancia del buen dormir.